Aguas subterráneas y el agua salada (II)

Segunda parte del artículo donde os contamos cómo evitar malgastar la inversión realizada si decidimos hacer un pozo para buscar agua subterránea y nos encontramos agua salada

En el pasado artículo comenzamos a hablar sobre la problemática al encontrarnos un agua de alta conducitividad –mala calidad– cuando realizamos nuestro pozo. Hablamos de que íbamos a comentar tres de los motivos más frecuentes por los que esto ocurre y nos quedamos en el tercero.

¿Por qué nos encontramos agua salada al buscar agua subterránea?

Cercanía a un gran río

Buscar Agua Subterranea - Agua salada

Las aguas subterráneas tienen una dirección y un sentido, éste suele ser hacia el río importante de la zona.

Cuando vamos a realizar un sondeo cerca de un gran río, éste es alimentado en muchas ocasiones por flujos cercanos y también otros muy lejanos que, en su recorrido, han ido disolviendo sales. Con los flujos cercanos no hay problema pero los que han realizado un largo recorrido, obviamente, han ido disolviendo muchas más sales y poseen una alta conductividad (mala calidad del agua).

Conclusión

Estos son algunos de los casos más habituales donde las aguas subterráneas presentan una alta conductividad y donde, tras la alegría de encontrar agua subterránea bajo nuestra parcela, luego llega la desilusión.

En muchas ocasiones el problema está en la profundidad del sondeo porque, normalmente, la salinidad del agua aumenta con la profundidad (existen excepciones sobre todo en áreas con marismas próximas). Entonces, ¿si hago una perforación a la profundidad adecuada no tendré problema de salinidad? ¡Correcto! ¿Y cómo lo puedo saber de antemano? Sólo hay una forma, realizando un estudio con equipos que miden la conductividad del subsuelo, de forma que se puede observar a que profundidad comienza el agua salada o si existe algún acuífero de agua dulce entre acuíferos de agua salada. Si este es tu problema, no dudes en contactar con nosotros, podemos ayudarte.

Aguas subterráneas y el agua salada (III)

En el próximo artículo hablaremos detalladamente sobre los trabajos que realizamos para evitar este mal de las aguas.