Obras de captación para buscar agua subterránea

 

¡Que su ilusión y su economía no se conviertan en una intención frustrada! – Parte 2

 

Otra etapa de la prospección de aguas subterráneas es la construcción de las obras de captación propiamente dichas.

 

Obras de captación a la hora de buscar aguas subterráneas

 

Tipos de captaciones

Lo primero que tenemos que determinar será la ubicación y elección del tipo de captación más adecuado a la geometría del acuífero, aspectos que se concretarán en el estudio hidrogeológico previo.

A grandes rasgos pueden distinguirse dos tipos de captaciones, el pozo ordinario y el pozo entubado.

  • El pozo ordinario puede conllevar obras complementarias de drenes o sondeos horizontales, zanjas y galerías. Tienen la limitación de que solo captan niveles superficiales.
  • El pozo entubado es un sondeo revestido con chapa de hierro o plástico de diámetros que van desde los 15 cm hasta superiores al metro.

 

Métodos de perforación

Los métodos de perforación que actualmente se utilizan para el alumbramiento de aguas subterráneas son percusión, rotopercusión y circulación inversa. Cada uno tiene su aplicación más indicada en función del terreno a perforar y su dureza.

Una vez perforado el pozo, por cualquiera de los sistemas indicados, se procede a la colocación del revestimiento, situándose, frente a los niveles acuíferos, tramos de filtros que pueden ser desde la ranura en la chapa (no muy aconsejable) hasta tubería específica con ranuras continuas en puentecillo.

El cálculo y diseño del sistema de filtros adecuados es una operación delicada pues de ello puede depender el rendimiento del pozo y su duración, evitando colmataciones, arrastres de fracciones finas que destruyen la bomba, excesivos descensos por pérdidas de carga, etc. El filtro por ranuras en la tubería solo alcanza un 6% de superficie abierta, en cambio, el sistema de puentecillo u otro similar el 60%.

El complemento del sistema es rellenar el espacio anular que quede entre la perforación y la entubación con grava, si es preciso calibrada, y siempre redondeada y silícea, no debiéndose emplear gravas machacadas de canteras y naturaleza caliza.

 

Etapa de desarrollo

Una vez concluido el pozo sondeado puede ser necesario someterlo a una penúltima etapa de desarrollo.

El desarrollo es el proceso mecánico o químico, o la combinación de ambos, mediante el cual se hace aumentar la permeabilidad del acuífero en su entorno, dispersando las fracciones arcillosas. Los sistemas más comunes de desarrollo mecánico son el pistoneo, chorros de agua a presión, o contralavado, inyección de aire, bombeo y, muy raramente, la utilización de explosivos. Los procedimientos químicos más usados son el ataque con polifosfatos o inyección de ácido clorhídrico, cuyo empleo se reserva solo para formaciones carbónicas.

 

Fin del proceso

Por último, las obras de captación deben someterse a un aforo correcto y ensayo de bombeo, con lo cual se conocerán los parámetros hidrogeológicos del acuífero, la extensión e importancia del mismo y la eficacia constructiva de la captación, conociéndose en consecuencia el caudal estable de la captación y su garantía de continuidad.

 

 

Conocer la existencia de un acuífero es la primera etapa pero es más importante explotarlo correctamente

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